• Use el electrodo toda su vida útil: Un electrodo SilverLine totalmente usado tendrá una profundidad de la picadura de 2,5 mm. 

  • Apretar bien el capuchón de la boquilla: Asegurarse de que el capuchón de la boquilla selle firmemente con esta última para mantener una buena junta estanca y evitar fugas.

  • Purgar la antorcha y comprobar fugas: después del cambio de cada pieza, purgar la antorcha por 30 segundos como mínimo para quitar la humedad residual. Comprobar las fugas.

  • Ajustar el flujo de gas: la velocidad de flujo del gas plasma es crucial. Un flujo alto provocará un desgaste rápido del electrodo y un arranque difícil. Un flujo bajo provocará un arco descontrolado. (Ver las mesas de corte de su manual de usuario).

  • Ajustar los flujos de gas secundario: Corregir los flujos de gas de protección durante el preflujo protege de daños a la boquilla y al escudo frontal. Asegurarse de que el preflujo esté ajustado según las mesas de corte de su manual de usuario.

  • Perforar a la altura debida: la perforación a muy poca altura hace que el metal fundido (salpicaduras) choque con el escudo frontal y la boquilla. Esta es la causa más común de fallas prematuras de la boquilla. La perforación a mucha altura puede retardar la transferencia del arco y ocasionar fallas de encendido.

  • Ajustar el voltaje del arco: A medida que el electrodo se desgasta, la antorcha se acerca más a la placa. Para mantener una altura de corte óptima, aumentar el voltaje del arco de 2 en 2 voltios, hasta llegar a 10 voltios por encima del valor inicial.

  • Evitar el alargamiento del arco: Esto puede ocurrir en el corte longitudinal al salirse de la placa o si la salida de corte se programa mal. Ello acorta la duración de los consumibles.

  • Limpiar la boquilla y el capuchón distribuidor de gas: limpiar periódicamente la boquilla y el escudo frontal para quitar las salpicaduras. Esto impedirá el doble arco que acorta la duración de los consumibles.